miércoles, 17 de junio de 2009

Gilma Jiménez: Concejal de Bogotá Rompiendo cadenas en Colombia…

Abuso sexual infantil: lágrimas de ángeles, sonrisas de demonios…
Rompiendo cadenas en Colombia…
Gilma Jiménez
Concejal de Bogotá

A una verdadera guerrera, que con su iniciativa en favor de la infancia en Colombia, ha logrado el amor de las familias de las víctimas, el aprecio del pueblo solidario, el apoyo institucional, el temor de victimarios y el respeto de los abogados defensores, que a veces persiguen fines perversos…
Su ejemplo de lucha en Colombia marcará la diferencia con las leyes permisivas y el olvido que de ellas y las víctimas existe hoy día en otros países del globo.
Sus logros son incontables, su labor en el Concejo de Bogotá, desde su Curul y la plaza pública, desde los medios, ha merecido el aprecio y respeto de la gente, ha despertado las esperanzas en la niñez colombiana y devuelto la confianza en la justicia.
Su enérgico rechazo contra todas las modalidades de abuso sexual infantil, impregna confianza en los denunciantes y despierta el amor y la esperanza en los corazones de niños y niñas.
Muros de la infamia Corte Constitucional Magistrados Out!
Denuncias. Caso Peñuela Gemelas Bogotá
Denuncia Katherin, Ruddy Alonso Salazar Bogotá
Denuncia monstruo de Mariquita Tolima
Cadena perpetua para violadores y asesinos de niños Ruta del referendo!
Extradición de asesinos de niños (INTERPOL)
Luis Santiago, Katerine, Camilo, Esteban.........
Luchando por que no se vuelva a repetir el holocausto vivido por los ángeles asesinados
En homenaje a una incansable mujer, a sus asesores y a las autoridades que engranadas dirigen las denuncias e investigaciones hasta conseguir aclarar los casos que llegan a sus manos y llevar a juicio justo a los abusadores y asesinos de niños y niñas. El país es testigo de su encomiable labor diaria, sin descanso; escuchando, investigando y respondiendo cada una de las quejas, que muchas son lamentos de criaturas que han dejado de ser escuchadas, mujeres y hombres y niños que son olvidados por la sociedad y el estado muchas veces; por que el tema incomoda, confunde, avergüenza y tiende a quedar impune, ya sea por el poder económico, político o social que imponen los abusadores.











Testigos somos de su preocupación por las víctimas durante y después de las denuncias, juicios y condenas; es evidente su ayuda por asesorar y recuperar las víctimas y darle rostro a los victimarios, de ahí su propuesta de los muros de la infamia, que inexplicablemente fue censurada por las cortes del estado.
Como bien ha explicado en cortas pero concisas palabras, los victimarios exigen: Tutelando el derecho a la dignidad, el buen nombre y la intimidad... Dignidad que no tuvieron en cuenta ellos cuando agredieron a seres indefensos, buen nombre, pero que buen nombre puede tener un abusador sexual de niños? Y la intimidad, de que intimidad hablan, de la intimidad que ellos no respetaron, tratándose de criaturas en estado de indefensión y que son VICTIMAS.
Quienes tienen derecho al buen nombre, a la protección de la integridad y la intimidad, son sus víctimas, que no solo son los niños sometidos a los abusos en todas sus modalidades, si no su familia, porque desgraciadamente, el daño es a todo un entorno. Y si las criaturas no son atendidas psicológica y físicamente en su recuperación, la tortura será para toda la vida, cosa que parece prioritaria en los victimarios y sus abogados, a quienes nuestra estimada Doctora también tiene que enfrentar, por descarados y alcahuetes, más que por profesionales del derecho con sus amenazas, conclusiones ligeras y presiones indebidas.
Desde nuestra Organización, satélite de su labor, nuestro más sincero saludo y felicitación, a la Doctora Gilma, a sus ángeles guardianes, a su mano derecha, a quienes dentro de las autoridades se han convertido en amigos de su dolor y triunfos, a todo el equipo que con su empeño y ardua labor, Gracias en nombre de los niños, de Colombia y del mundo: un abrazo y que su vida sea larga y su labor continúe en el tiempo.
La historia será escrita por los niños y niñas de Colombia y en sus páginas se cincelará un nombre, con orgullo y agradecimiento:
GILMA JIMENEZ, un ángel de la guarda sin alas, pero que merece tenerlas…
Que los criminales que se ensañan con los niños no tengan refugio en ningún rincón de la tierra.
Las condecoraciones injustas, el honor es de quienes se lo han ganado luchando a pulso contra quienes abusan de los derechos humanos, especialmente contra los niños y niñas…
Luchar contra el poder del dinero y las influencias, contra la irracionalidad y la demora en los trámites de la justicia…

En nuestro corazón está labrado el mejor homenaje, un monumento espiritual de agradecimiento, que tiene más precio que las joyas más preciosas y más valor que miles de toneladas de oro: La dignidad de los niños y niñas es el altar ante el cuál todos debemos orar…
Por el futuro, por nuestros niños y niñas.
GRACIAS DOCTORA GILMA su vida sea larga y su escuela sea el orgullo de Colombia y en el futuro, del planeta.

Rompiendo cadenas…
El otro Apocalipsis… Los ángeles sin alas vienen…

Recostados en las nubes,
los espíritus celestes
sueñan despiertos que el mundo era bueno…
Las bestias atacan sigilosamente;
los niños, como conejillos en la pradera,
despreocupados viviendo en alegría,
y la zarpa, garra venenosa
se afianza en la vida del inocente,
lo eleva por los cielos oscuros
de las mentes criminales…
Degollado en el infierno del olvido,
asesinado en la indiferencia de las gentes,
se baten desvalidos los ángeles caídos,
se posa la muerte de las mentes
sobre los cuerpos cándidos…
Inermes los querubines…
Los leviatanes han matado un sueño…
Y vuelve el monstruo sin arrepentimiento,
buscando los nuevos ángeles,
que desprevenidamente juegan
sonrientes en la pradera,
infierno y cielo de los inocentes…
Los ángeles sin alas
apenas están rompiendo cadenas…
y siempre son amorosos,
con los pequeños ángeles caídos…
Vienen, sin aviso, y suelen ser piadosos,
con sus enemigos…
Vienen, los héroes, vienen en silencio….
Tiemblen, monstruos,
alégrense los niños!
Y los arcángeles recostados en sus nubes,
sigan su sueño despiertos,
que los ángeles sin alas vienen,
jinetes de su altruismo,
y por espada las leyes!

2 comentarios:

Anonymous dijo...

es impresionante como una de nuestras mujers esta tratando de sacar a la luz una problematica de tan alta magnitud....
se necesita demasiado valor para poder sacar adelante un proyecto como este, en realidad es una mujer de admirar aqui en colombia y en el mundo FELICITACIONES Y PA` DELANTE CREEMOS EN TII¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Rocio Padilla dijo...

Gilma Jimenez es una de las mujeres más admirables de Colombia, tiene la necesidad de luchar por el bienestar de nuestros niños, ya que el resto edl mundo vive sumido en una gran indiferencia, somos un pais sin memoria y personas como ella nos recuerdan cada dia, que cada ser humano tiene derechos fundamentales como la vida y la honra, cad uno de ellos debe ser respetado, y mas si son niños, porque cada uno de ellos es responsabilidad de todos.